
En una jornada que quedará registrada en los libros de historia de la hípica, el ejemplar Golden Tempo se alzó con la victoria en el Kentucky Derby este sábado, convirtiéndose en el protagonista de una hazaña sin precedentes. El triunfo no solo destacó por el desempeño del caballo en la pista de Churchill Downs, sino también por situar a Cherie DeVaux como la primera mujer en la historia en entrenar al ganador de esta prestigiosa competencia, que marca la apertura de la Triple Corona.
El desarrollo de la carrera ofreció un espectáculo de estrategia y remontada. Bajo la dirección del jinete puertorriqueño José Ortiz, Golden Tempo comenzó la contienda en la parte trasera del grupo, logrando una arremetida decisiva en la recta final que le permitió superar a sus competidores. Con momios de 23-1, el triunfo sorprendió a la audiencia, superando a Renegade, montado por Irad Ortiz Jr., quien obtuvo el segundo puesto, mientras que Ocelli completó el podio en la tercera posición.
La figura de Cherie DeVaux cobró especial relevancia tras cruzar la meta, consolidándose como apenas la segunda entrenadora en ganar una prueba de la Triple Corona, sumándose a la marca establecida anteriormente por Jena Antonucci. Para DeVaux, este logro representa un mensaje de superación y equidad en el deporte, al convertirse en un referente para otras mujeres que aspiran a destacar en el ámbito del entrenamiento equino profesional.
Por su parte, el jinete José Ortiz celebró un fin de semana excepcional en su carrera profesional. Tras once intentos previos en el Derby de Kentucky, el deportista finalmente alcanzó la gloria en esta carrera, apenas un día después de haber obtenido el primer lugar en el Kentucky Oaks. La competencia, que contó con la participación de dieciocho caballos tras el retiro de Great White, cerró una edición marcada tanto por la destreza en la pista como por la ruptura de barreras de género en la disciplina.




