
La República Dominicana ha logrado posicionarse como uno de los mercados de gas licuado de petróleo (GLP) con mayor dinamismo en toda América Latina. Según datos presentados por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), el 94 % de las familias dominicanas depende de este combustible para sus necesidades diarias, lo que convierte al sector en un pilar fundamental para la estabilidad económica y social del país.
Durante la celebración del Foro GLP RD 2026, expertos y autoridades destacaron que el país atraviesa un periodo de expansión sostenida. El crecimiento no solo se refleja en el consumo doméstico, sino también en el auge del autogas para el transporte, consolidándose como el segundo combustible de mayor importancia en la matriz energética nacional. Este escenario ha impulsado la necesidad de actualizar los marcos regulatorios para acompañar el desarrollo de la industria.
Uno de los puntos centrales del debate fue la implementación de normativas como el Decreto 666-25, el cual busca optimizar toda la cadena de suministro, desde la importación hasta la llegada del producto al consumidor final. Los especialistas enfatizaron que la seguridad operativa y la trazabilidad metrológica son los mayores retos actuales, requiriendo laboratorios acreditados y equipos de medición debidamente calibrados para evitar riesgos técnicos y garantizar la transparencia en las ventas.
El sector privado y los organismos internacionales coincidieron en que la tecnología es el mejor aliado para combatir las irregularidades, como la manipulación no autorizada de tanques. Mediante sistemas de monitoreo digital y georreferenciación, las autoridades podrán fiscalizar las operaciones en tiempo real. Este enfoque integral pretende transformar un desafío que antes era visto únicamente como comercial en una prioridad de seguridad pública y sostenibilidad energética.




