
El Gobierno dominicano ha oficializado una nueva partida presupuestaria de 800 millones de pesos con el objetivo de contener los efectos del alza en los combustibles sobre el sector transporte. Esta medida busca garantizar que los usuarios no sufran aumentos en las tarifas del transporte público, compensando así la volatilidad que presentan los precios del crudo en los mercados internacionales.
El anuncio fue realizado por el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, al finalizar una mesa de trabajo encabezada por el presidente Luis Abinader. En dicho encuentro participaron representantes del transporte colectivo, quienes analizaron junto a las autoridades el impacto que las fluctuaciones energéticas generan en la operatividad diaria del sector.
La decisión administrativa se enfoca en reforzar los mecanismos de auxilio económico estatal. Con esta inyección de fondos, el Estado pretende mitigar el impacto financiero para que el costo del pasaje se mantenga estable, priorizando el bienestar económico de los ciudadanos ante la incertidumbre del mercado petrolero global.
Las autoridades destacaron que el presidente Abinader ha instruido mantener una vía de comunicación constante con los gremios del transporte. Esta estrategia permitirá monitorear la evolución de los precios de los hidrocarburos y adaptar las políticas públicas de manera oportuna, asegurando la continuidad del servicio sin trasladar los costos operativos a la población.




