
El presidente de la República, Luis Abinader, dispuso la detención inmediata de todas las actividades vinculadas al proyecto minero Romero, ubicado en la provincia de San Juan de la Maguana. La decisión fue anunciada tras una masiva movilización ciudadana realizada este domingo, donde miles de manifestantes exigieron el cese definitivo de la iniciativa extractiva.
En un mensaje dirigido a la nación, el mandatario explicó que la medida responde a la escucha activa y la transparencia gubernamental, asegurando que su gestión atiende las inquietudes de la ciudadanía con responsabilidad y prudencia. La paralización se sustenta en la normativa ambiental vigente, específicamente en la Ley 64-00 de Medio Ambiente, que establece que el rechazo masivo de la población convierte en inviable un proyecto de esta magnitud.
Abinader recordó que el proyecto Romero no es reciente, pues sus concesiones se remontan a 2005 y fueron reiteradas en 2010, con permisos de estudio técnico renovados en 2015 y 2018. Durante su administración, aclaró, el proyecto se mantuvo únicamente en fase de evaluación ambiental, sin autorización para explotación. Concluyó reafirmando que su compromiso principal es con el bienestar de la gente y el futuro del país, atendiendo a la demanda social expresada en las calles.




