
Bajo la consigna “agua sí, oro no”, miles de ciudadanos se manifestaron este domingo en la provincia de San Juan, recorriendo las calles en una marcha-caravana que inició en el Arco del Triunfo y culminó en el muro de la Presa de Sabaneta. La multitud, compuesta por residentes locales, visitantes de otras provincias y miembros de la diáspora, expresó su firme oposición al desarrollo del proyecto minero Romero, una iniciativa de la empresa canadiense GoldQuest Mining Corp.
El ambiente de la jornada, que buscaba defender los recursos hídricos y agrícolas de la zona, se tornó tenso al llegar a las inmediaciones de la presa. Durante la protesta, fuerzas policiales y militares que custodiaban el lugar dispersaron a los manifestantes utilizando gases lacrimógenos y chorros de agua a presión. A pesar de la intervención de las autoridades, el evento se desarrolló durante más de tres horas, respaldado por la presencia de figuras locales como el alcalde de San Juan, Lenin de la Rosa, quien manifestó que la prioridad debe ser la preservación de la salud y el bienestar de la población por encima de proyectos mineros a corto plazo.

El proyecto Romero, diseñado para la extracción subterránea de oro, cobre y plata, cuenta con una estimación de reservas de 1.1 millones de onzas. Aunque la empresa ha defendido la modalidad subterránea como una opción de menor impacto ambiental frente a la minería a cielo abierto, diversos sectores sociales han expresado temores sobre los riesgos ecológicos para la cuenca y la productividad agrícola del valle.
Por su parte, el Gobierno dominicano mantiene una postura apegada al rigor técnico. El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, señaló que el proceso se encuentra en fase de evaluación y que cualquier decisión sobre la viabilidad del proyecto dependerá estrictamente de los resultados del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), el cual se espera sea presentado en agosto. Santos subrayó que la minería debe basarse en la ciencia y en un debido proceso, comprometiéndose a fortalecer los beneficios que estas actividades generan para las comunidades locales.




