
La administración del Metro de Santo Domingo informó que la detención del servicio registrada este viernes no se debió a una falla técnica, sino a un procedimiento de rutina programado dentro de los protocolos de seguridad ferroviaria.
La interrupción tuvo una duración estimada de 10 minutos y se localizó específicamente en la estación Estación Concepción Bona. El objetivo de la maniobra fue el desalojo de una unidad que circulaba vacía (sin pasajeros) para realizar ajustes operativos estándar.
En cuanto al estado del servicio, el evento duró aproximadamente 10 minutos y fue causado por un procedimiento operativo de desalojo de tren. Actualmente, el sistema funciona con total normalidad en todas sus líneas y estaciones.
La entidad enfatizó que este tipo de movimientos son necesarios para garantizar la fluidez del tráfico ferroviario y que, tras el breve intervalo, el flujo de trenes fue restablecido de inmediato sin comprometer la seguridad de los ciudadanos.




