
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves un acuerdo de alto el fuego por un periodo inicial de diez días entre Israel y Líbano. El pacto, que entra en vigor de manera inmediata, incluye al grupo chiíta Hezbolá y abre la puerta a una histórica cumbre presidencial en la Casa Blanca, la primera reunión formal entre mandatarios de ambas naciones en más de cuatro décadas.
Trump confirmó que el cese de hostilidades se concretó tras intensas gestiones con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun. “Ambas partes tienen la voluntad de alcanzar la paz”, señaló el mandatario estadounidense, quien delegó en el secretario de Estado, Marco Rubio, y el vicepresidente, JD Vance, la tarea de consolidar una solución permanente. Se espera que Aoun y Netanyahu se reúnan personalmente en Washington en los próximos días.
El Departamento de Estado subrayó que el gobierno libanés se comprometió a implementar medidas para evitar agresiones contra territorio israelí. Por su parte, portavoces de Hezbolá indicaron que respetarán el acuerdo de manera cautelosa, siempre que Israel detenga las operaciones militares y los ataques selectivos contra sus integrantes.
A pesar de la tregua, la situación en el terreno sigue siendo delicada. Israel mantendrá una presencia militar en una franja de seguridad de diez kilómetros en el sur del Líbano. El conflicto, que se intensificó tras la ofensiva contra Irán en febrero, ha dejado más de 2,000 fallecidos y alrededor de un millón de desplazados en territorio libanés.




