
Carlos Ferello, el único ciudadano argentino a bordo del crucero MV Hondius, calificó como una «desgracia» el brote de hantavirus que afectó la embarcación y que ha provocado la muerte de tres personas hasta la fecha. El ingeniero retirado, quien zarpó desde Ushuaia el pasado 1 de abril con el objetivo de recorrer la Antártida y el Atlántico Sur, se encuentra actualmente en buen estado de salud tras atracar este domingo en el puerto de Granadilla, en la isla de Tenerife, España.
Ferello relató que los primeros síntomas de alarma se manifestaron cerca del archipiélago de Tristán da Cunha, cuando un matrimonio neerlandés presentó cuadros febriles. El hombre falleció a bordo, mientras que su esposa fue evacuada a Sudáfrica, donde también perdió la vida. Tras la confirmación de que se trataba de hantavirus por parte de las autoridades sanitarias, se activaron protocolos de aislamiento y restricciones de contacto entre los 94 pasajeros de diversas nacionalidades que realizaban la travesía.
El pasajero destacó la labor de la Cancillería Argentina y del Ministerio de Salud, subrayando que las autoridades mantuvieron un contacto permanente para monitorear su situación. Ferello explicó que, al viajar solo, pudo mantener un aislamiento natural durante gran parte del trayecto, lo que redujo su exposición al riesgo de contagio. Por su parte, el consulado argentino en Tenerife confirmó que el ciudadano no presenta síntomas y se encuentra bajo estricta observación preventiva.
El proceso de desembarco en Tenerife comenzó este domingo para los pasajeros de las 19 nacionalidades involucradas. Según el plan de evacuación, Carlos Ferello será trasladado este lunes hacia los Países Bajos, donde completará un periodo de cuarentena bajo atención médica especializada para garantizar su total recuperación y descartar cualquier presencia latente del virus antes de su regreso definitivo a la Argentina.




