
Las autoridades sanitarias de Chile informaron este miércoles sobre un preocupante aumento en la tasa de mortalidad asociada al hantavirus. En lo que va del año, el Ministerio de Salud ha confirmado 39 casos de la enfermedad y 13 fallecimientos, lo que sitúa la letalidad en un 33 %. Esta cifra representa un incremento significativo respecto al año anterior, cuando la tasa de mortalidad se ubicó en un 18 %.
El brote afecta actualmente a nueve de las dieciséis regiones del país, concentrándose la mayor incidencia en las zonas central y sur del territorio chileno. Entre las áreas con registros positivos se encuentran la Región Metropolitana, Maule, Biobío y la zona austral de Aysén. Expertos del ministerio sugieren que este repunte en los fallecimientos podría deberse a factores individuales de los pacientes o a demoras en el diagnóstico inicial.
La variante predominante en la región es la denominada «Andes», conocida por su alta peligrosidad y por ser la única capaz de transmitirse entre seres humanos. Sin embargo, el método de contagio más común sigue siendo la inhalación de partículas virales presentes en los desechos de los roedores de cola larga, especie que habita principalmente en entornos boscosos y húmedos.
El reporte coincide con la investigación internacional sobre un brote detectado en un crucero que partió desde Argentina en abril. Aunque la Organización Mundial de la Salud analiza la ruta de los pasajeros, el gobierno chileno aclaró que no hay evidencia de que los afectados en dicha embarcación hayan transitado por suelo nacional recientemente. Mientras tanto, el país mantiene vigente una alerta sanitaria para reforzar la vigilancia epidemiológica.




