
El impacto de una vaguada sobre el territorio dominicano ha dejado un saldo crítico en términos de infraestructura y desplazamiento humano. Según el reciente reporte emitido por el Centro de Operaciones de Emergencias, las intensas lluvias han derivado en la destrucción de cinco viviendas y han afectado a casi mil setecientas residencias adicionales.
La emergencia ha forzado el desplazamiento de más de ocho mil personas y ha dejado a cuarenta y cinco comunidades en situación de aislamiento debido al desbordamiento de ríos y cañadas.
Las regiones Norte y Noroeste han reportado algunos de los episodios más complejos, con inundaciones significativas en municipios como Castañuelas, donde fue necesario proceder con evacuaciones preventivas ante la crecida del río Yaque del Norte.
En otras áreas del Cibao, como La Vega, la situación afectó a decenas de sectores con daños materiales y la anegación de centros educativos, mientras que en provincias como Puerto Plata y Santiago Rodríguez se registraron desbordamientos de afluentes que impactaron directamente a viviendas y limitaron la conectividad vial.
El panorama en la zona Este del país también se ha visto comprometido. En El Seibo, las autoridades gestionaron el traslado de numerosos ciudadanos, incluyendo menores de edad, tras el desborde de cañadas locales. Asimismo, la infraestructura vial sufrió las consecuencias del temporal, incluyendo un deslizamiento de tierra en la autopista Juan Pablo II, la cual conecta hacia la provincia de Samaná, y el aislamiento parcial de diversas localidades debido a la crecida del río Soco en San Pedro de Macorís.
Aunque el Instituto Dominicano de Meteorología ha señalado que el sistema atmosférico ha comenzado a debilitarse y se desplaza fuera del área de influencia nacional, las secuelas del evento permanecen presentes en las comunidades afectadas.
Para el transcurso del fin de semana, se prevé una disminución gradual de las precipitaciones, aunque las autoridades mantienen la vigilancia ante la posibilidad de aguaceros aislados mientras los organismos de socorro continúan con las labores de asistencia a los damnificados.




