
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que mantendrá el despliegue militar en torno a Irán hasta verificar el cumplimiento total del nuevo acuerdo alcanzado.
El mandatario advirtió que, si el pacto fracasa, ordenará una ofensiva “más grande y más fuerte” que cualquier acción previa. No obstante, consideró “muy improbable” una ruptura del proceso. Además, aseguró que el estratégico estrecho de Ormuz seguirá abierto y seguro, reiterando que Teherán no desarrollará armamento nuclear.
La estrategia de la Casa Blanca contempla la permanencia indefinida de buques, aeronaves y personal militar en la región como garantía de estabilidad. Según un comunicado difundido en la red social Truth Social, la movilización de recursos y municiones se mantendrá hasta que el “acuerdo real” sea completamente efectivo.
Trump explicó que las Fuerzas Armadas se encuentran en un estado de “preparación y descanso”, listas para actuar de inmediato si el compromiso diplomático no prospera.
En el proceso de diálogo, Estados Unidos ha aplicado un filtro estricto a las exigencias de Irán. De los diez puntos propuestos por Teherán —entre ellos el levantamiento total de sanciones y una resolución vinculante de la ONU—, Washington solo ha accedido a discutir un grupo reducido de cláusulas consideradas “significativas”.
Estos puntos serán tratados bajo confidencialidad en las negociaciones previstas para finales de esta semana en Islamabad, Pakistán.
El contexto de estas declaraciones surge tras el acuerdo de una tregua de dos semanas alcanzado el pasado martes, condicionado a la libre navegación en el estrecho de Ormuz.
Este período de catorce días será clave para definir el rumbo del conflicto, mientras las delegaciones de ambos países se preparan para el encuentro en la capital pakistaní, donde se pondrá a prueba la viabilidad del alto el fuego frente a las demandas de ambas partes.




