
Los centros de salud públicos han activado un plan especial de contingencia con el objetivo de responder al aumento de incidentes que suele registrarse durante el periodo de Semana Santa. La estrategia contempla la priorización de 32 hospitales considerados clave por su alta demanda en años anteriores.
Según informaron las autoridades sanitarias, se han distribuido recursos adicionales en estos centros, incluyendo medicamentos, equipos médicos y refuerzo de personal, con el fin de asegurar una atención continua y eficaz.
Como parte de las medidas adoptadas, se ha dispuesto la habilitación de la mitad de las aproximadamente 9.000 camas hospitalarias para la atención de urgencias, entre ellas más de 500 correspondientes a unidades de cuidados intensivos. Asimismo, las intervenciones quirúrgicas programadas han sido aplazadas hasta la finalización del periodo festivo.
El sistema contará con el apoyo de más de 30.000 profesionales de la salud, además de la incorporación de cientos de médicos en áreas críticas como emergencias, cirugía y cuidados intensivos, lo que permitirá ampliar la capacidad de respuesta en todo el territorio nacional.
Para optimizar la gestión, se ha puesto en marcha un mecanismo de supervisión central que monitoriza en tiempo real la disponibilidad de camas, facilitando así el traslado de pacientes entre centros cuando sea necesario.
En cuanto al abastecimiento de sangre, las autoridades indicaron que existen reservas suficientes en los bancos disponibles en todo el país, con especial énfasis en la capital, donde se dispone de un volumen significativo para atender posibles requerimientos.
De igual manera, se ha confirmado la disponibilidad de tratamientos específicos para casos de intoxicación, incluidos aquellos relacionados con sustancias tóxicas como el metanol, lo que permite una intervención rápida en situaciones de riesgo.
En el ámbito traumatológico, más de 700 especialistas en ortopedia estarán activos durante estos días para atender lesiones derivadas de accidentes, especialmente aquellas que afectan a articulaciones como rodillas, hombros y caderas.
Finalmente, se reiteraron una serie de recomendaciones orientadas a la prevención de incidentes, como respetar los límites de velocidad, utilizar equipamiento de protección en motocicletas, evitar el consumo de alcohol, asegurar correctamente a los menores en vehículos y comprobar el estado de los neumáticos antes de viajar.




