El conocimiento de la solicitud de medida de coerción contra los propietarios de la discoteca Jet Set, Antonio y Maribel Espaillat, fue aplazado ayer por el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, debido a que la defensa alegó no haber recibido la notificación correspondiente.
La audiencia se llevó a cabo en medio de una gran afluencia de personas. La primera en ser conducida a la sala fue Maribel Espaillat, quien mostró un estado de ánimo visiblemente decaído. Vestía lo que parecía una pijama de rayas azul y blanco, caminaba con los ojos cerrados y se apoyaba en un agente de la Unidad de Traslado de Alto Riesgo (UTAR).
Minutos después ingresó su hermano, Antonio Espaillat, con casco, chaleco y esposas. A diferencia de su hermana, el empresario mantenía una expresión serena, similar a la que mostró durante su arresto. Llevaba puesta una chacabana blanca y jeans.
A menos de una hora de iniciada la audiencia, el juez Rigoberto Sena decidió su aplazamiento. La nueva fecha fue fijada para el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana. La suspensión busca dar tiempo a los abogados de los imputados para revisar las querellas presentadas y preparar su estrategia legal. Además, se concedió un plazo hasta este lunes para que las demás víctimas de la tragedia presenten formalmente sus querellas.
El abogado Máximo Miñoso informó que el juez autorizó que se habilite un espacio en el centro de detención donde se encuentra Antonio Espaillat para que pueda reunirse con su equipo legal.
Por su parte, el titular de la Dirección de Persecución del Ministerio Público, Wilson Camacho, calificó como “negligente e irresponsable” la conducta de los acusados, señalando que su comportamiento representa “una muestra absoluta de desprecio por la vida humana”.
Camacho explicó que la solicitud de medida de coerción está respaldada por más de 130 medios de prueba, los cuales, según afirmó, sustentan cada una de las acusaciones del Ministerio Público. También indicó que existe evidencia de intimidación a testigos por parte de los imputados, lo que constituye un elemento clave para justificar el peligro procesal.
En ese sentido, el Ministerio Público solicitará prisión preventiva para Antonio Espaillat y arresto domiciliario para Maribel Espaillat.
“Dos personas prefirieron anteponer sus intereses personales a la vida y seguridad de sus clientes”, concluyó Camacho a su salida del tribunal.




