Los votos para Octubre. Por Rodrigo Giménez en La Tribuna de Rufino 19/08/17

Rufino y la zona 20 de agosto de 2017 Por
Centenares de votos "huérfanos" que pueden condicionar los resultados de las generales

elecciones

Luego de las PASO del domingo todo arranca de cero de cara al 22 de octubre.
Obviamente las espaldas de María Ana Menghini o del justicialismo en forma conjunta no son las mismas que las de Saint Martin, Boglioli o Giménez en ese orden.
Para Menghini lo que viene es lograr retener sus votos y volcar los de Chocobares en su favor como mínimo. Y de ahí todo lo posible para que el Frente Progresista se imponga en octubre.
Por el lado del justicialis-mo, aunque parezca paradójicamente, para Mauro Marcos fue mejor no haberse despegado demasiado de Enzo Viassolo, ya que al tenerlo de compañero en la lista, le permite contar con buena parte de esos votos. En PRO/Cambiemos, que como fuerza quedó tercera son cautos aunque el resultado obviamente no fue el esperado a menos de dos años de haber asumido la conducción de los destinos de la ciudad.
Pero tienen un antecedente que les permite ser optimistas para no poner en peligro las dos bancas y al menos asegurar la de Saint Martin que con los números del domingo está en la frontera de entrar y no entrar.
En todas las elecciones que participa el PRO, ha hecho mucho mejores elecciones en las generales. Incluso con el antecedente de haber cuatri-plicado en concejales y por unos 13 votos no entrar en 2011 cuando en las PASO había sacado apenas un 4 por ciento.
La contra, el propio desgaste de ser gestión de gobierno y la no participación electoral de Natalio Lattanzi quien innegablemente es el que «tiene los votos».
Héctor Boglioli puede tener un rol nada menor en las generales. No sólo por lo que hizo en las PASO con más de 1200 votos sino porque esos votos radicales serán muy buscados con ansias de recuperarlos de parte del Frente Progresista y el PRO, más allá de que pensemos que se han ido de esta última fuerza.
Y por el lado de la izquierda con Rodrigo Giménez, que ha quedado más rezagada y para los que entienden algo de política no es un mal resultado teniendo en cuenta los números que se manejan en los distintos distritos del país, el desafío es lograr un resultado que la consolide como fuerza política en la ciudad si logra acrecentar sus votos en las generales.
Para todas las fuerzas políticas, más allá del resultado del domingo hay un campo enorme por conquistar hasta el 22 de octubre. Hablamos de por lo menos 1.500 o 2.000 votos que pueden marcar de que alguno se corte solo, de emparejar aún más las cosas en tres partes o de que se cuele alguna sorpresa como en los casos mencionados más arriba del PRO en 2011.
A tener en cuenta: Hubo 880 votos entre blancos y nulos, en las PASO siempre vota un porcentaje menor que en las generales. Por ejemplo en 2015 hubo unos 700 votantes más en las generales.
El voto a los precandi-datos que perdieron no siempre van al mismo frente. Salvo quienes siguen una línea partidaria, no todos simpatizan con el que ganó, o sea sumamos otro factor a considerar.
Y también, aquellos votantes que suelen participar en alguno u otro frente que tiene más de un precandidato y cambian de preferencia en las generales.
Es decir, no se arranca literalmente de cero como señalamos al inicio de este análisis pero tampoco nadie puede dar por seguro nada a poco más de dos meses de las elecciones de octubre.

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